Libro en curso

Memes vs. Genes

Hoy las ideas evolucionan más rápido que los genes que sostienen a los cerebros que las llevan, y se seleccionan por cuánto se propagan, no por si son verdad. Este libro recorre cómo pasó y qué nos está costando.

Dos cosas se llaman meme

En el uso diario, un meme es un chiste de internet: una imagen con texto, un formato reconocible, gracioso porque compartimos la referencia y fácil de alterar por cualquiera. Se propaga porque se puede repetir.

En el sentido de Richard Dawkins, un meme es una unidad de cultura que se replica: una habilidad aprendida, un ritual, una práctica, una tradición oral. Se propaga porque alguien miró, copió y lo pasó.

El libro trata del segundo, y de lo que pasa cuando la maquinaria del primero se apodera de cómo se selecciona el segundo.

Esquema tipo plano que compara dos definiciones de meme: el meme de internet, con imagen con texto, formato viral, remezcla y humor de contexto, y el meme de Dawkins, con habilidad aprendida, tradición oral, ritual y práctica, y estrategia de replicación.
Los dos significados de la palabra, dibujados lado a lado. Ilustración generada con IA (Nanobanana) para esta serie.

Cómo las ideas salieron de nuestra cabeza

El libro sigue un solo arco, y cada paso hizo que copiar una idea saliera más barato y matarla más difícil.

En la sabana
Saber hacer una herramienta valía la pena transmitirlo. Enseñarlo le daba ventaja a un grupo sobre los que no lo hacían, y el cerebro capaz de sostenerlo y pasarlo creció.

Fuera del cuerpo
Paredes de cuevas, tablillas de arcilla, papiro. Una idea dejó de necesitar un portador vivo y pudo esperar, intacta, al siguiente.

La imprenta
Las copias se abarataron y viajaron. Las ideas pasaron a sobrevivir a quienes las tuvieron, por siglos.

Los discos duros
El almacenamiento creció más rápido que nada antes. Las ideas dejaron de competir por lugar en nuestra cabeza y empezaron a competir por atención.

La inversión que nadie planeó

Cuando las ideas empezaron a evolucionar más rápido que los genes, pasaron a dirigir al proceso lento. La medicina, la agricultura y el derecho son ideas, y dejaron vivir y tener hijos a personas que no habrían sobrevivido a la selección que nos formó. Hoy los genes están en parte editados por los memes, que es un hecho más raro de lo que suena.

El argumento, en corto

  • En la sabana, una mala idea se eliminaba junto con quienes la sostenían. Hoy sostenerla no cuesta nada, así que la selección natural ya no edita nuestras ideas.
  • La escritura, la imprenta y después los discos duros dejaron que las ideas vivan fuera del cerebro, se reproduzcan más rápido y sobrevivan a sus portadores.
  • Con la atención escasa y cada vez más corta, las ideas compiten por viralidad, no por verdad ni por utilidad.
  • Eso ya está moldeando la democracia y el estado de derecho: se elige al líder que entretiene por encima del que gobierna bien.

Qué pide el libro

No prohibir nada. Un campo de estudio: cómo se reproducen los memes de verdad, y qué haría falta para alinear la forma en que se seleccionan con resultados buenos para quienes los llevan. Hoy el criterio de selección es la viralidad, y nadie lo eligió.

El libro

Título de trabajo: The Replicator Wars: How Memes beat Genes. Va por el tercer borrador, y recorre desde el primer replicador que nos construyó hasta una versión comprobable de la memética, el campo que ya intentó esto una vez y no sobrevivió al contacto con la evidencia.

Los capítulos se publican aquí a medida que se escriben. El índice queda cerrado hasta que el manuscrito se asiente.